Por Carmen Guillén

La moderna Neurociencia nos está permitiendo ver al cerebro en acción, para confirmar ideas que hasta ahora solo se intuían y desechar otras equivocadas. Las técnicas de neuroimágenes dinámicas nos iluminan a los que exploramos las fronteras de la mente humana, nos comenta nuestra compañera Anna Fortea, Neurocoach y Presidente de la International Neurocoaching Association.

¿Qué aporta la Neurociencia al trabajo en Equipo?

El cerebro, básicamente, funciona como un centro de operaciones por lo tanto ejercitarlo adecuadamente es la mejor opción para mejorar el trabajo en equipo así como incentivar la imaginación y el liderazgo. Los descubrimientos en Neurociencia facilitan el trabajo en equipo.

La neurociencia nos orienta a la hora de constituir equipos más eficaces aprovechando el potencial de cada persona y trabajando a favor de nuestra biología. En consecuencia, para construir y gestionar equipos eficaces es necesario activar estructuras cerebrales que generen confianza y colaboración así como evitar las que activen el conflicto.

Otro aspecto en el que la neurociencia influye es en la mejora de los procesos de trabajo basándose en el funcionamiento cerebral. O también, cómo mejorar la motivación o satisfacción del empleado contribuyendo al aumento de la productividad.

Es decir, cada gratificación derivada de la motivación o satisfacción activa el circuito cerebral del placer y ésta se asocia a las acciones que la causaron.  La tendencia a repetir dichas acciones incide directamente en el aumento del bienestar en los empleados y mejora la productividad. 

Neurodiversidad y los equipos de trabajo

Un descubrimiento de la neurociencia en este área, es el de la neurodiversidad. Se demostró que la diversidad cognitiva es muy importante para la efectividad de los equipos. Durante las investigaciones se llegaron a las siguientes conclusiones:

  • Por un lado, los equipos homogéneos son menos creativos y no logran innovar frente a situaciones novedosas.
  • Por otro lado, los equipos con diversidad, tienen diferentes modos de interacción, crean opciones nuevas y son más proclives a innovar y mejorar los procesos de trabajo.

En base a estas investigaciones, las empresas tienen el desafío de usar mecanismos de selección que identifiquen las diferencias cognitivas individuales al reclutar a sus empleados. De ese modo, podrán contar con equipos flexibles, adaptables y creativos. Incluso, las técnicas neuropsicológicas permiten generar mapas del funcionamiento cognitivo de una persona y facilitan la formación de equipos de alto rendimiento.

Neurociencia y Liderazgo

Tal y como hemos comentado, el cerebro es un sistema económico, tiende a minimizar las amenazas y a aumentar las recompensas. Es decir, tenderemos a repetir aquello que se premia y trataremos de evitar lo que derivó en una amenaza. Este concepto es importantes desde el punto de vista del liderazgo.

Los líderes objetivos y con apertura mental son los que pueden delegar sin estar encima y ofrecer “feedback” sin resultar amenazantes. El equipo debe sentir que es parte de la mejora en los procesos y no generar acciones defensivas que desencadenen el circuito del estrés.

Gracias a la neurociencia y sus aportaciones al liderazgo, la posibilidad de tener empleados más comprometidos y productivos se está convirtiendo en un hecho.

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