Por Cristóbal Peris

El entrenamiento en liderazgo positivo según, Kim Cameron, experto mundial en Organizaciones Saludables y Positivas, vendría a definirse como el entrenamiento en “las prácticas positivas en las organizaciones que producen cambios deseables en la eficacia organizativa”.

Por un lado, resulta muy común encontrarnos con la disyuntiva de tener que elegir entre un buen trabajador en su puesto o una persona que sepa manejar a su equipo. O por otro lado, contamos con responsables de equipos con un estilo directivo que no se ajusta a la cultura de la empresa. De ahí, la importancia de trabajar con el modelo denominado Entrenamiento en Liderazgo Positivo con el que hemos obtenido unos resultados más que favorables a lo largo de estos años.

En que consiste el Entrenamiento en Liderazgo Positivo (ELP)

Se trata de un modelo de desarrollo de habilidades donde conjugamos diferentes metodologías. Se trabaja con formación en sala junto a sesiones individuales de coaching y mentoring para proporcionar la optimización el rol del líder.

Esta metodología persigue que el directivo o mando intermedio, como tal, ejerza con excelencia a través de un estilo de liderazgo positivo, cercano y motivador, basado en la gestión eficaz de las emociones.

Con este método se trabajan con el líder las principales competencias necesarias para una correcta gestión de los equipos:

  • inteligencia emocional
  • liderazgo (estilo y asunción del rol)
  • gestión del tiempo
  • comunicación y escucha
  • afrontamiento e impulso hacia el cambio
  • la gestión del conflicto.

Características de la metodología

En este estilo de liderazgo se trabajan habilidades fundamentales como la empatía, la comunicación, la escucha, el autocontrol emocional y la gestión del tiempo, entre otras.

Mediante el entrenamiento ayudamos a los responsables de los equipos a que se conviertan en líderes facilitadores para que sepan favorecer el desarrollo personal y profesional de los componentes de sus equipos. Con esta metodología se desarrollan y fortalecen las principales características del buen liderazgo:

  • La responsabilidad individual
  • La influencia sobre nuestros equipos
  • La confianza
  • La asunción del rol de líder

En resumen, el resultado de entrenar estas habilidades es un estilo de liderazgo en el que se prima:

  • Tomar decisiones empresariales considerando a las personas en todo momento. Ser cercano al equipo pero sin olvidar los objetivos de mi puesto.
  • Realizar retroalimentación constructiva al equipo y personalmente.
  • Ser accesible en la comunicación y las relaciones.
  • Actuar con ética.
  • Delegar en otras personas, indicando con ello la plena confianza en las personas que le rodean.

El entrenamiento en liderazgo positivo, además, de favorecer al directivo o al mando intermedio en su ejercicio, influye en la cultura de la empresa. ¿Cómo?, facilitando el aprendizaje de las personas que conforman el equipo y promoviendo la motivación colectiva, consiguiendo que las personas actúen con la misma actitud en niveles inferiores y con sus iguales.

En el Grupo Emotiva – Liderea trabajamos con un modelo propio de Entrenamiento en Liderazgo Positivo con el que hemos obtenido resultados muy positivos a lo largo de estos años. Si estás interesado en conocer más sobre esta metodología de desarrollo de habilidades ponte en contacto con nosotros. ¿Hablamos?

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